Bienvenidos a la página del PRATP

Cambiar a contenido. | Saltar a navegación

Herramientas Personales

Navegación

Usted está aquí: Inicio / Blog / Rol de la Asistencia Tecnológica para el Manejo de la Obesidad

Rol de la Asistencia Tecnológica para el Manejo de la Obesidad

por Elsa Orellano el día 29/06/2011 15:55 |
El número de personas obesas o con sobrepeso está aumentando de forma dramática tanto en los Estados Unidos como también en Puerto Rico. En estados Unidos, uno de cada tres adultos es obeso (Ogden, Carroll, McDowell, & Flegal, 2007).

Puerto Rico sigue tendencias similares, donde uno de cada cuatro adultos es obeso (Center for Disease Control and Prevention [CDC], 2007). La obesidad no solo puede resultar en graves problemas de salud, sino también contribuye a experimentar problemas sicosociales que resultan en ausentismo en el trabajo, menores oportunidades de vivienda y trabajo, acceso restringido a servicios de cuidado de salud y reducción en la participación social (Asociación Americana de Terapia Ocupacional [AATO], 2007). De particular importancia es el impacto negativo de la obesidad en la calidad de vida (Livingston & Ko, 2002) y las limitaciones que viven día a día en su habilidad de realizar sus actividades diarias, especialmente si padecen de otras complicaciones médicas (AATO, 2007; Jensen & Hsiao, 2010). Las investigaciones recientes indican que las limitaciones funcionales de las personas obesas son mayores aun en la población de adultos mayores (Jensen & Hsiao, 2010). Por lo tanto es necesario que tanto los proveedores de servicios a adultos mayores como los adulto mayores obesos conozcan sobre las alternativas existentes para mantener su independencia el mayor tiempo posible.

El manejo tradicional de la obesidad incluye la participación en programas de reducción de peso, de nutrición y de actividad física (Mosley, Jedlicka, Lequieu, & Taylor, 2008). A pesar de esto, la obesidad contribuye a experimentar limitaciones funcionales o inhabilidad para participar en las actividades y ocupaciones diarias importantes para los individuos (Jensen & Hsiao, 2010). Los profesionales en la salud tienden a focalizar sus esfuerzos en lograr que las personas obesas pierdan peso, pero por lo general no discuten con los mismos acerca de cómo el peso afecta las actividades diarias (Forhan & Richmond, 2002). Como consecuencia, las personas obesas tienen que lidiar solas en solucionar los problemas que enfrentan en su diario vivir.

En adición, la obesidad limita la diversidad y la calidad en la participación en la vida diaria debido a la presencia de barreras personales como también del ambiente físico y social. Por ejemplo, esta población puede experimentar dificultades en el alcance y la flexibilidad del cuerpo necesaria para realizar actividades de higiene y cuidado personal (por ejemplo, lavarse la espalda y los pies) y actividades de vestimenta (particularmente vestir el cuerpo inferior). Los problemas en la movilidad funcional puede afectar el caminar largas distancias, trasladarse en la comunidad y transferirse de forma segura e independiente de una posición a otra (por ejemplo, dificultad en entrar y salir de la bañera o de un vehículo). Las dimensiones de las sillas de ruedas y andadores utilizados por las personas obesas también representan una barrera que puede hacer inaccesible los espacios en el hogar y la comunidad. Esto limita la participación de las personas obesas en su entorno social y en las actividades del hogar. Además, las limitaciones en la movilidad  y posibles complicaciones respiratorias resultan en pobre energía y resistencia que afecta la participación y el desempeño en las actividades del hogar, tal como la limpieza, el lavado de ropa y la preparación de alimentos.

Dado que la participación en las actividades diarias contribuye a una mejor salud y bienestar (Asociación de Terapia Ocupacional Americana, 2008), las personas obesas con limitaciones funcionales presentan un riesgo adicional a su salud ya quebrantada por las complicaciones médicas. Por lo tanto se hace imperativo que tanto los proveedores de servicios a esta población como las personas obesas atiendan las implicaciones que tiene la obesidad en las capacidades funcionales y se equipen con las herramientas necesarias para mejorar su participación en las actividades diarias y su calidad de vida.

Una de las herramientas que permite que las personas obesas sean más independientes, auto-confiadas y productivas en su participación diaria es la asistencia tecnológica. Un equipo de AT es cualquier producto que se utiliza para aumentar las capacidades funcionales de las personas con necesidades especiales. Por lo tanto, la AT hace posible que las personas obesas puedan realizar más actividades y tareas por sí mimos con el potencial de aumentar su salud y calidad de vidas.

Un ejemplo de un equipo de AT para las actividades de cuidado personal son los cortadores de uñas de mango alargado (ver Figura 1). Los mismos permiten alcanzar las uñas de los pies a las personas con dificultad en doblarse. Las esponjas de mango alargado es otro equipo diseñado para facilitar el alcance a la espalda y los pies al bañarse (ver Figura 2). El aseo personal en actividades de inodoro puede ser otra área de gran reto para las personas obesas por la dificultad en girar el tronco y el alcance a las áreas privadas. Para esto, existen inodoros extra anchos y resistentes que también disponen de rociadores de agua y aire integrado para facilitar el aseo personal cuando no se puede alcanzar estas áreas (ver figura 3). Para las personas con dificultad en mantenerse en pies mientras se bañan, pueden utilizar sillas de baño con asiento resistente y anti-resbaladizo, espaldar, y una extensión del asiento fuera de la bañera para hacer más fácil y seguro entrar a la misma (ver Figura 4). Estas sillas pueden tener un corte en el asiento para utilizarlo como inodoro al lado de la cama cuando existen dificultades en la movilidad.

Las actividades de vestirse y desvestirse también pueden ser difíciles para las personas obesas. Afortunadamente, existen equipos que hacen posible vestirse de forma independiente. Por ejemplo, los alcanzadores y las varas de vestimenta pueden utilizarse para llevar las prendas de vestir a los pies o la espalda cuando existen dificultades en el alcance (ver Figura 5). Estas varas poseen ganchos en sus extremos que se utilizan para llevar los pantalones o medias a los pies y halar los mismos hasta que puedan ser alcanzados por el usuario. Las varas de vestimenta y los alcanzadores también pueden utilizarse para recoger objetos en el piso u objetos altos, tal como los ganchos de ropa que se alcanzan desde la posición sentada.  Los asistivos para las medias es otro equipo muy útil que permite llegar a los pies y ponerse las medias aun cuando la persona obesa no pueda alcanzar sus pies (ver Figura 6).

También existen equipos asistivos que ayudan a las personas obesas a moverse y salir de la cama. Por ejemplo, están disponibles las agarraderas resistentes para las camas que se ajustan al marco de metal de las camas sin la necesidad de herramientas (ver Figura 7). Estas agarraderas se recomiendan para proveer un punto de apoyo y estabilidad para que las personas puedan halarse de las mismas e incorporarse a la posición sentada. Otro equipo útil es el sistema de tubo de transferencia para las personas obesas (ver la Figura 8). Este sistema posee un tubo vertical que se ajusta desde el piso al techo y otro horizontal a la altura del codo del usuario y se utiliza como apoyo para ponerse en pies.

Las personas obesas también podrían presentar mucha fatiga o inhabilidad para caminar largas distancias que limitan su movilidad en la comunidad y la participación social. Los andadores resistentes extra anchos, con asiento integrado y ruedas proveen estabilidad y seguridad a personas que aún pueden caminar (ver Figura 9). El asiento permite que el usuario tome periodos de descanso para conservar su energía al caminar distancias largas. Las sillas de ruedas extra anchas, con gran capacidad de peso y diseñadas a la medida del usuario extienden la movilidad en la comunidad cuando se limita la capacidad para caminar. También se puede utilizar los triciclos motorizados para personas obesas que extienden más aún la movilidad independiente en largas distancias. A pesar de la utilidad de estos equipos, es necesario que se realice una evaluación de silla de ruedas por un terapeuta ocupacional o físico antes de decidir comprar los mismos. De lo contrario, el usuario corre el riesgo de comprar un producto que no llene sus necesidades y lo coloque en riesgo de presentar problemas en la salud y seguridad.

En fin, existe una gran variedad de alternativas de equipos de asistencia tecnológica para las personas obesas. La gama de equipos se extiende desde alternativas para el cuidado personal hasta equipos para facilitar las tareas del hogar, las actividades de ocio y las tareas de trabajo. Es importante conocer las alternativas de asistencia tecnológica existentes para llenar las necesidades de independencia y participación de las personas obesas en las actividades importantes de la vida. Esto es importante a la luz del potencial de la asistencia tecnológica para  mejorar la salud mental y física como también la calidad de vida de su usuario. Para obtener mayor información sobre asistencia tecnológica para las personas obesas o personas con necesidades especiales, pueden comunicarse con el Programa de Asistencia Tecnológica de Puerto Rico (PRATP) por correo electrónico a pratp@pratp.upr.edu.

 

La autora es especialista en asistencia tecnológica en el área de Terapia Ocupacional.

Corta uñas de mango semi alargado que permite a la persona cortar sus uñas de los pies en posición sentada sin doblarse completamente.

Figura 1: Long handle Cortador de uña de mango alargado. Fuente: http://www.pattersonmedical.ca/app.aspx?cmd=get_product&id=44975

Esponja pequeña con mango alargado para facilitar la limpieza de los dedos de los pies en posición de pie.

Figura 2: Dr. Joseph’s Original Footbrush.

Fuente: http://www.pattersonmedical.ca/app.aspx?cmd=get_product&id=98907

Inodoro equipado para lavado y secado automático.

Figura 3: EZ Warm Wash Solution ComfortSeat®

Fuente: http://www.solutioncomfortseat.com/solution-comfortseat-ez-warm-wash.htm

Silla con inodoro integrado y barranda de sostén en su lado izquierdo.  La silla inodoro es apta para personas obesas.

Figura 4: Heavy-duty tub bench with commode cutout

Fuente: http://www.rehabmart.com

Mango alargado para facilitar vestirse independientemente.

Figura 5: Dress EZ Dressing Stick

Fuente: http://www.pattersonmedical.ca/app.aspx?cmd=get_product&id=45049

Artículo en plástico en forma de cilindro abierto que permite introducir la media. Posee dos cordones en los extremos que permite tirar y halar el mismo al momento de ponerse la media.

Figura 6: Sock and Stocking Aid

Fuente: http://www.pattersonmedical.ca/app.aspx?cmd=get_product&id=45029

Baranda estrecha que se coloca en un lado de la cama para facilitar el levantarse, girarse o sentarse en la cama.

Figura 7: Heavy Duty Bed Handle

Fuente: http://www.rehabmart.com/product/298.htm

Tubo que viene desde el piso hasta el techo. Tiene la alternativa de utilizarse para apoyo al levantarse de la cama u otro mueble. Tiene opciones para añadirle bandeja, tubo horizontal y agarradera triangular.

Figura 8: SuperPole System Bariatric

Fuente: http://www.rehabmart.com/product/18462.htm

Andador extra ancho de cuatro ruedas con asiento, freno y canasta para guardar objetos.

Figura 9: Rollator Aluminum Bariatric Extra Wide:

Fuente: http://www.rehabmart.com/product/27692.htm

 

Referencias

American Occupational Therapy Association. (2007). Obesity and occupational therapy position paper. American Journal of Occupational Therapy, 61, 701–703.

Center for Disease Control and Prevention. (2007). Behavioral and Risk Factor Surveillance System (BRFSS). Recuperado el 4 de enero de 2011 de www.cdc.gov/brfss/

Forhan, M. & Richmond, J. (2002). The impact of obesity on occupation: Implications for occupational therapy. Occupational Therapy Now, 4, 19–21.

Jensen, G.L. & Hsiao, P.Y. (2010 ). Obesity in older adults: relationship to functional limitation. Current Opinion in Clinical Nutrition & Metabolic Care, 13, 46-51.

Livingston, E.H. & Ko, C.Y. (2002). Use of the Health and Activities Limitation Index as a Measure of Quality of Life in Obesity. Obesity Research, 10, 824–832.

Mosley, L.J., Jedlicka, J.S., Lequieu, E., & Taylor, F.D. (2008, April 28). Obesity and occupational therapy practice. OT Practice, 8-15.

Ogden, C. L., Carroll, M. D., McDowell, M. A., & Flegal, K. M. (2007). Obesity among adults in the United States: No change since 2003–2004. NCHS Data Brief No. 1. Hyattsville, MD: National Center for Health Statistics.

 

Autor: Dra. Elsa M. Orellano, Ph.D., OTR/L, ATP

Acciones de Documento