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De la pizarra al multimedio: Una revolución educativa de amplio alcance

por Héctor Méndez, MS el día 02/08/2013 09:35 |
La tecnología ha venido a revolucionar el campo de la educación, provocando un cambio en la manera en que los estudiantes son instruidos.

 

“Bienvenidos al curso de Ciencias Terrestres. Hoy vamos a aprender los componentes del Sistema Interplanetario, pero necesito que copien a sus libretas lo que está en las pizarras. Mañana habrá una prueba corta de lo discutido en clase hoy. Copien primero la pizarra #1 y sigan las flechas hasta la pizarra #3; después, pasen a la pizarra # 4 y #5 en la parte de atrás del salón. Cuando terminen de copiar la pizarra #1, me avisan para borrarla y terminar de escribir lo que falta. Pero el primero que acabe, me ayuda a copiarle el material en la libreta a Héctor”.

Si el discurso anterior le suena familiar y tiene por lo menos 25 años –como yo–, es muy probable que haya visto algunos estudiantes enojados, otros hablando con sus compañeros o haciendo dibujos en sus libretas, mientras el maestro intentaba poner algún tipo de orden en el salón. Si hoy día me preguntasen, le diría que aquel fue uno de los mejores maestros que tuve en la escuela, pero no tenía los recursos suficientes para poder llegar a todos sus estudiantes de una manera efectiva. Tal vez ese sea el mismo caso suyo o de su maestro.

La tecnología ha venido a revolucionar el campo de la educación, provocando un cambio en la manera en que los estudiantes son instruidos. En el pasado, el proceso de educación estaba basado en crear una especie de banco de conocimiento en la memoria del estudiante, de modo que este lo pudiera usar a su favor más adelante en su experiencia de vida. Conforme pasa el tiempo, los avances tecnológicos han hecho que aquella información que el maestro depositaba en el banco de conocimiento del estudiante se haya vuelto cada vez más accesible, por lo que el proceso de aprendizaje ha tenido que ser ajustado o reinterpretado a la luz de los recursos y la información disponible.

En su artículo, Aprendizaje Mediado por TIC’s, el doctor Manuel Aguilar Tamayo establece que “ante necesidades específicas de algunos alumnos, debemos plantearnos de manera urgente un cambio en las prácticas educativas”. En este sentido, no es recomendable continuar utilizando modelos de enseñanza tradicionales, donde los estudiantes asumen una postura de receptores, mientras los maestros ejercen un rol de transmisores de conocimientos a los educandos.

La transferencia de conocimiento, de una persona a otra, es la práctica educativa más antigua y popular que se conoce. Por ejemplo, en el pasado los maestros nos daban una cantidad de información determinada y después nos daban un examen para comprobar el nivel de dominio sobre el tema discutido. No obstante, numerosos estudios indican que no todas las personas tienen el mismo estilo ni ritmo de aprendizaje, por lo cual es necesario y preferible complementar el proceso de enseñanza con otros recursos que pudieran eliminar, o al menos minimizar, la “ventaja” que podrían tener los estudiantes típicos sobre aquellos estudiantes con alguna necesidad especial. Tomemos como ejemplo el caso de una persona no vidente, o con problemas visuales significativos, que tenga que tomar una prueba de comprensión de lectura; si se pretende trabajar en igualdad de oportunidades sería necesario proveerle la lectura en Braille, letra agrandada o formato digital, de manera que la persona pueda regresar cuantas veces desee a la lectura y pueda tener las mismas condiciones que una persona típica. Fallar en hacerlo de esta manera, sería una contradicción al sistema educativo del País y, más grave aún, una violación a las leyes federales y a los estatutos locales que persiguen la igualdad de oportunidades para todas las personas.

Por lo tanto, el proceso de la inclusión de elementos que promueva la equidad de oportunidades para las personas en el sistema educativo no es una iniciativa opcional, sino que es una acción requerida por ley, cuyo incumplimiento podría ser severamente castigado por agencias reguladoras.

En vista de lo anterior, muchas instituciones se están moviendo hacia el uso de la tecnología multimedios como una estrategia innovadora en el entorno educativo, especialmente en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La tecnología de multimedios consiste en la combinación de varios tipos de medios digitales como texto, imágenes, sonido y video, en una aplicación interactiva multisensorial integrada o una presentación para transmitir un mensaje o información a una audiencia. En otras palabras, multimedios significa "un individuo o un pequeño grupo que utiliza una computadora o cualquier otro recurso tecnológico para interactuar con la información que se representa en varios medios de comunicación" (Agnew et. Al, 1996).

En este sentido, este tipo de tecnología está cambiando la forma en que nos comunicamos. A menudo, la información enviada y recibida se comprende mejor; y está más actualizada, en comparación con el método tradicional. La inclusión de los elementos de los medios de comunicación refuerza el mensaje y la entrega, lo que conduce a una mejor tasa de aprendizaje. El poder de la tecnología de multimedios radica en el hecho de que es multi-sensorial, lo que amplía el estímulo de los sentidos. Por otro lado, es un recurso interactivo, lo que le permite al usuario tener control sobre el contenido y flujo de información (Vaughan, 1998). Esto ha tenido repercusiones importantes en nuestro sistema educativo, logrando que los estudiantes se involucren cada vez más en su formación académica (Neo y Neo, 2000). Por ejemplo, no es lo mismo dar una clase de Ciencias Terrestres utilizando un libro de texto, que pudiera contener una que otra imagen sobre el tema en discusión, que utilizar un iPad, el cual brinda la posibilidad de explorar más allá del libro de texto, si la persona desea.

El impacto de la tecnología de multimedios en la educación ha sido muy evidente, basándose en los datos que establecen que el ser humano sólo recuerda un 20% de lo que ve, un 40% de lo que ve y oye, pero alrededor del 75% de lo que ve, oye y hace simultáneamente (Lindstrom, 1994). De esta manera, los recursos tecnológicos se utilizan con fines educativos para diseñar un escenario de aprendizaje único y personalizado según las necesidades particulares de los estudiantes.

La tecnología de multimedio incluye, pero no  se limita a, computadoras, impresoras, tabletas, pantallas digitales, lectores de pantallas, iPods, iPads, escáner y celulares, entre otros. sin embargo, no existe una receta única que establezca que este tipo de tecnología se refiere al uso de la computadora o a la combinación exclusiva de algunos de los elementos presentados con anterioridad. Más bien, multimedio se refiere a la inclusión de elementos tecnológicos en apoyo a esfuerzos educativos.

De acuerdo a la doctora Nancy Allen, el uso de dispositivos móviles como celulares, tabletas y iPods aumentó considerablemente del año 2008 al 2010, y para el 2011, un 70.0% de la población mundial ya tenía algún componente de la tecnología de multimedios. Para esa fecha, un 85.0% de los niños del Reino Unido reportó tener celular, en comparación con un 73.0% que confesó tener libros en sus casas. Entonces, ¿cómo este crecimiento desmedido de inclusión de elementos tecnológicos afecta la educación?

Un estudio realizado para determinar el impacto de los elementos tecnológicos en la educación reveló que el uso de elementos tecnológicos bajo la supervisión de maestros adiestrados se asocia con calificaciones significativamente más altas, en comparación con el uso de elementos tecnológicos bajo la supervisión de maestros no adiestrados (wenglynsky, 1998). Es decir, que los estudiantes de maestros adiestrados en el uso de la tecnología de multimedios sacan mejores notas que aquellos estudiantes de maestros que no han sido adiestrados. Esto evidencia que la disponibilidad de recursos tecnológicos apropiados no necesariamente garantiza un aumento en las ejecutorias de los estudiantes, si no va acompañado de una supervisión apropiada. Según este estudio, la tecnología tiene un efecto positivo cuando los maestros están bien adiestrados y reciben apoyo; el currículo está bien diseñado; existe una participación activa de los estudiantes; las tareas son más demandantes y auténticas; y, por último, los estudiantes manejan su propio aprendizaje.

Las conclusiones de este estudio establecen que la mayoría de los participantes prefiere medios o materiales electrónicos a los medios o materiales tradicionales. Otro hallazgo de notable importancia fue el hecho de que los maestros reportaron que el uso del iPad tenía un efecto irrelevante en la participación estudiantil, comprensión o redacción académica. Esto significa que los estudiantes prefieren los recursos electrónicos sobre los recursos tradicionales, pero ello no necesariamente quiere decir que los estudiantes que utilizan recursos electrónicos estén mejor preparados que aquellos que usan los recursos tradicionales.

Louris & Etekleous (2005) plantean que al mismo tiempo que crece el interés por el aprendizaje móvil, el término sigue siendo interpretado de diferentes formas según el punto de vista de los teóricos o del contexto al que se estén refiriendo. De igual manera, aluden al carácter “móvil” que  siempre ha tenido el aprendizaje y por tanto la necesidad de establecer diferencias entre lo que hoy en día se llama aprendizaje móvil (mobile-learning) en relación con el aprendizaje tradicional.

Un estudio realizado por la Universidad de Barcelona pretendió dar a conocer el uso que hacen los estudiantes de un posgrado del Instituto de Formación Continua, de las tecnologías móviles, así como también la percepción que tienen en relación a estas herramientas. Para conducir este estudio se utilizó una muestra de 97 estudiantes a nivel de maestría y doctorado que integraron el iPad en el proceso de aprendizaje.

Los resultados de este estudio demostraron que los participantes expresaron preferencia por el uso de computadoras de escritorios y computadoras portátiles, así como teléfonos móviles, más que otros dispositivos como las PDA, los Netbooks y ebooks, entre otros. Con respecto al uso de Internet, los resultados reflejan que todos los estudiantes tienen acceso desde sus casas y que permanecen conectados en su mayoría entre 3 y 8 horas diarias. Las horas que pasan conectados a la red las emplean para diversas tareas, pero principalmente para obtener información, consultar su correo y participar en las redes sociales.

Uno de los resultados que pueden ser de interés fue el poco uso que dan al Internet como herramienta colaborativa, característica fundamental asociada al m-learning, por su ubicuidad y posibilidad de conversación en la red. Sobre las valoraciones que hacen de Internet y de la tecnología en general, la mayoría de los participantes señalan que Internet es una herramienta útil e indispensable, y a su vez un apoyo para la comunicación, el aprendizaje y el trabajo. Por último, la valoración que hacen de los dispositivos móviles refleja que son considerados una herramienta para buscar información independientemente del lugar en el que se esté, y que a su vez les permite mantenerse comunicados y trabajar en cualquier momento.

En el año 2009, la Universidad Bernardo O’Higgins desarrolló un proceso de evaluación interna, en el cual definió como una debilidad la gestión de información generada en el aula escolar, asociada a estados de avance del programa de una asignatura, un registro formal de actividades y otros elementos asociados al desarrollo de una cátedra. Esta situación dificultaba la disponibilidad de reportes e información actualizada para la toma de decisiones a nivel de escuelas, facultades y vicerrectorías. En este contexto, se inició el diseño y desarrollo de un proyecto que proporcionaría la información en línea actualizada sobre lo que ocurre en el aula escolar. El diseño, desarrollo e implementación del proyecto tardó 24 meses, durante los cuales se diseñaron dos prototipos: grupos focales con los docentes y la utilización de diferentes dispositivos

Los resultados de este estudio demostraron que la tecnología utilizada en el proyecto permite ampliar las herramientas del docente, facilitando el acceso a través de uno de los siguientes dispositivos: cámara fotográfica, grabadora de video, grabadora de voz, Internet, reproductor de música, lectura de ebook, visor de mapas u otros recursos disponibles a través de las aplicaciones diseñadas tanto para el sistema operativo Android, la empresa Google o iOS de la empresa Apple.  En este sentido, los proyectos de innovación en el uso de tecnologías para la docencia se deben implementar considerando los cambios culturales que permitan su adopción, difusión e incorporación a las actividades docentes. Para lograr el modelo adecuado, se requiere el diseño de ambientes controlados que generen la información necesaria para la aceptación final de los docentes. Es a través de los recursos tecnológicos que se ha logrado disminuir la brecha digital entre estudiantes y docentes, esto se ve reflejado en el aumento del uso de Internet por parte de los docentes, la exploración de nuevas formas de comunicación que propician de las aplicaciones móviles, así como la utilización de las herramientas complementarias.

A base de lo anteriormente expuesto resultaría evidente la tesis que plantea que la inmersión de la tecnología de multimedios en el escenario educativo exige cambios a distintos niveles, pues ante el progreso acelerado, es necesario modificar nuestras prácticas docentes para dar paso a prácticas pedagógicas de mayor envergadura, donde el fin radique en un desarrollo pleno de las capacidades estudiantiles. En este sentido, el reto educativo intrínseco consiste en complementar los procesos pedagógicos ortodoxos con una integración curricular tecnológica, que representa una innovación para la formación integral de los estudiantes. Por tanto, es crucial la identificación de las necesidades educativas de los estudiantes a fin de lograr igualdad de oportunidades basado en un proceso de optimización de las capacidades estudiantiles sustentado en el uso de recursos tecnológicos con fines pedagógicos.

Referencias

  1. Aguilar Tamayo Manuel (2011). Aprendizaje mediado por TIC’S. Documento recuperado de:
    http://cmapspublic2.ihmc.us/rid=1JJ4816HD-KRY1P-15T1/uso%20del%20ipad%20para %20la%20consolidaci%C3%B3n%20de%20la%20lecto-escritura.pdf
  2. Allen Nancy (2012). Investigación sobre Dispositivos Móviles. Documento recuperado de:http://moodle.casagrande.edu.ec/blog/wp-content/uploads/2012/12/Nancy-Allen-Presentation_Spanish-version.pdf
  3. Neo, M. (2005). Engaging students in group-based co-operative learning- A Malaysian Perspective. Educational Technology & Society, 8 (4), 220-232.
  4. Olmedo Karina, Mariona Grané & Lucrezia Crescenci (2011) Uso y percepciones de uso dispositivos móviles: Una visión desde la triangulación metodológica. Documento recuperado de: http://www.aeic2012tarragona.org/comunicacions_cd/ok/112.pdf
  5. Silva Olivares Hernán & Cesar Collao Apablaza (2013). UBOPad: Uso de tablet en apoyo a la gestión docente en el aula. Documento recuperado de: http://reposital.cuaed.unam.mx:8080/jspui/handle/123456789/3500

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