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Asistencia Tecnológica Auditiva

por Mayra Cabrera el día 12/08/2010 13:55 |
Seguir una conversación en un ambiente ruidoso, resulta difícil aún para una persona con audición normal. Del mismo modo, el oyente tiene problema para escuchar un mensaje a distancia o entender a un conferenciante en un salón con eco. Los efectos negativos del ruido de trasfondo, la distancia o la acústica pobre tienen como consecuencia una reducción significativa de la inteligibilidad del habla, que resulta en una marcada interferencia con la comunicación.

Seguir una conversación en un ambiente ruidoso, resulta difícil aún para una persona con audición normal. Del mismo modo, el oyente tiene problema para escuchar un mensaje a distancia o entender a un conferenciante en un salón con eco. Los efectos negativos del ruido de trasfondo, la distancia o la acústica pobre tienen como consecuencia una reducción significativa de la inteligibilidad del habla, que resulta en una marcada interferencia con la comunicación.

Sin duda, los factores antes expuestos tienen un impacto negativo en la recepción e identificación de la palabra hablada, tanto en el que tiene buena sensibilidad auditiva, como en el que presenta deficiencia de audición. Sin embargo, las personas con pérdida auditiva experimentan una mayor dificultad que los oyentes para comprender el habla, si no están en un lugar silencioso, cerca de quien les habla o en un área con buena acústica.

La inhabilidad para oír representa una barrera que puede impactar negativamente la calidad de vida de diversas maneras. Quien no oye bien, puede perder parte de la conversación o no disfrutar algunas cosas simples de la vida como escuchar música o compartir un programa de televisión con la familia.

Para ayudar a mejorar la audibilidad en situaciones específicas, existen equipos, sistemas o aditamentos que enfatizan la señal que se quiere escuchar. Esta señal puede ser desde una voz lejana en un auditorio hasta la voz cercana que se pierde en el ruido de un restaurante. Los equipos de asistencia tecnológica auditiva mejoran la habilidad para oír, porque hacen que el estímulo deseado sobresalga por encima del ruido de trasfondo. Por lo general, estos aditamentos pueden amplificar la señal, pero su propósito principal no es hacer más intenso el estímulo. Su objetivo es mejorar la relación entre la señal principal y los sonidos o ruidos ambientales. Al colocar el micrófono cerca de la fuente de sonido, se logra que la señal principal se escuche con más intensidad que los otros estímulos de trasfondo.

Cualquier persona, con alguna cantidad de residuo de audición, puede beneficiarse de los aditamentos auditivos. La persona con suficiente residuo auditivo como para poder mantener una conversación de uno-a-uno, en un lugar silencioso, sin recurrir a la labio-lectura, podría recibir un gran beneficio de estos equipos. El uso correcto de los equipos puede duplicar la calidad del sonido. También, se pueden beneficiar personas con menos residuo auditivo, porque estos equipos proveen claves adicionales para la labio-lectura.

Los sistemas auditivos de asistencia tecnológica pueden ser tanto para uso individual como grupal. Además, algunos pueden ser utilizados en conjunto con los audífonos (hearing aids), con los implantes cocleares o de manera independiente.

Entre los sistemas más utilizados, están los siguientes:

  1. Amplificadores Personales o Sistemas de Cable –  La señal se recibe en un micrófono y es transmitida directamente a un pequeño amplificador, que a su vez la envía a través de un cable conectado a unos recibidores/bocinas (headphones, earphones). Todo el sistema está integrado y tiene un tamaño de 2”X 4”. Este equipo es ideal para conversación de uno-a-uno y para personas con movilidad restringida.
  2. Sistema infra-rojo – Este sistema transmite el sonido utilizando unas ondas de luces infra-rojas. No existe conexión entre el transmisor y el recibidor. Se utiliza mucho para ver televisión, pero puede utilizarse en áreas más grandes como el teatro. El equipo convierte  la señal  acústica en una onda infra-roja, el transmisor transmite la señal a un recibidor, que la vuelve a convertir en sonido. En el recibidor, la señal se puede ajustar de acuerdo al volumen deseado. De este modo, ver televisión resulta placentero para todos; porque el volumen es normal para los demás y se ajusta de manera individual, de acuerdo con la necesidad de la persona que no oye bien.
  3. Sistema FM (frecuencia modulada) –  Funciona como una estación de radio en miniatura, que opera en unas frecuencias especiales asignadas por La Comisión Federal de Telecomunicaciones. El sistema FM personal consiste de un micrófono transmisor que utiliza el hablante y un recibidor que es utilizado por el oyente. El recibidor puede transmitir la señal directo a los audífonos (hearing aids) o a través de un lazo de inducción, que se usa en el cuello y que requiere que el audífono tenga la T de (Telecoil). La señal también se puede transmitir por “headphones”, si la persona no usa audífonos. El sistema FM se puede utilizar en teatros, salones de conferencias, salones de clase, centros de convenciones o cualquier otra área extensa. No son sólo utilizados por los adultos, estos tienen una amplia aplicación en el ambiente académico. Es muy reconocido el beneficio que provee esta tecnología en los centros de cuidado, en los pre-escolares y en los salones de clases, debido a los altos niveles de ruido y la pobre acústica de los mismos. Los sistemas de asistencia auditiva maximizan las capacidades de audición y de aprendizaje en los niños; ya que contribuyen a facilitar el desarrollo lingüístico, social y académico, al fortalecer la habilidad de oír.

La  literatura revela que se obtienen mejores resultados mediante la implementación temprana del uso de un sistema FM dentro del proceso inicial de amplificación de los niños con pérdida auditiva. El uso de ese sistema en la escuela permite que el niño oiga la voz de la maestra a una intensidad apropiada y constante, independientemente de la distancia entre los dos. Por otra parte, la voz de la maestra siempre será más prominente que los ruidos de trasfondo (juguetes, asientos al moverse, libros que se caen, etc.); aún cuando esos ruidos estén más cerca del niño que la maestra. Otro efecto positivo del uso del sistema FM es que permite que el niño monitoree su propia voz a través del micrófono convencional de su audífono (hearing aid). Por último, estos sistemas permiten que se  pueda apagar el micrófono del audífono, para que el niño pueda concentrarse sólo en la voz de la maestra.

Adicional a los sistemas de cable, infra-rojos y FM existe una gran diversidad de equipos de tecnología auditiva, como: aditamentos para amplificación de teléfonos inalámbricos, celulares, digitales y tradicionales  contestadores con amplificación, teléfonos amplificadores que permiten aumentar la intensidad de la voz y cambiar el tono del timbre, alarmas de alta intensidad y, por último, aditamentos que convierten la señal acústica en visual y táctil.

La mayoría de los equipos auditivos de asistencia tecnológica provee ayuda en alguna de las siguientes áreas: el teléfono, el televisor, conversación de uno-a uno, conferencias o reuniones. Por lo regular, son equipos que se operan con facilidad y que están accesibles. Estos deben de ser considerados como un complemento a los audífonos (hearing aids) que facilitan la audición en muchas situaciones del día a día y ayudan a mejorar de manera significativa la comunicación, proveyendo la solución a problemas específicos que contribuyen a elevar grandemente el estilo de vida. El audiólogo, quien es el profesional de la audición, puede orientarlo y proveerle información adicional sobre tecnología disponible para ayudar a satisfacer las necesidades y situaciones de la persona con pérdida de audición.

Referencias

 

  1. Chisolm, T.H., McArdle, R., Abrams, H & Noe, C.M. (2004). Goals and Outcomes of FM Use by Adults. Hearing Journal, 57(11), 28-35.
  2. Lewis, D.E. (1994). Assistive Devices for Classroom Listening: FM System. American Journal of Audiology, 3(2), 70-83.
  3. Lightfot, R.K. (2001). Assistive Listening Devices and Systems for Adults who are Hearing Impaired. In Hull, R.H (Ed.), Aural Rehabilitation Serving Children and Adults, 4ta. Ed., (pp. 243-268). Singular Thomson Learning.
  4. Smaldino, J.J. & Crandell, C.C. (2000). Classroom Amplification Technology: Theory and Practice. Language-speech and Hearing services in School, 31(4), 371-375.

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